viernes, 1 de octubre de 2010

LA PRINCESA GENEROSA

Esta era una linda princesa que vestia los mas bellos trajes y lucia las joyas mas valiosas.
Sin embargo, no era feliz en su vida. Cuando sus padres le preguntaban por la causa de su desconsuelo, ella les contestaba:
- Busco la felicidad y no la encuentro.
Una mañana, salió a dar un paseo por el campo. Cansada como estaba despues de caminar, se sento para reflexionar:
-Si yo encontrara la felicidad, con gusto dejaria de ser princesa, se decía.
De pronto, vio a una anciana mendiga ciega y encorvada, casi desnuda, que se le acercaba.
-Niña -dijole la anciana-, me muero de frio. Dejame abrigarme un rato con tu manto.
La princesa se quitó el manto y se lo dio a la pordiosera.
La mendiga volvio entonces a suplicar: -Mis hijos se mueren de hambre. Dame algo para alimentarlos.
La caritativa niña le pregunto cuantos hijos tenia.
-Cinco -le contesto la anciana.
-Pues bien toma mi collar de perlas para tu hijo mayor; mis brazaletes para tu segundo; mi cinturon de piedras preciosas para el tercero; mi bolsa de oro para el cuarto; y mis anillos para el quinto. Con estas joyas, podras subsistir por mucho tiempo.
-Gracias, niña generosa -dijo la mendiga.
Tu debes ser un una hada. ¿Que me darías para recobrar mi vista?
-¡Mis ojos!
-contesto al instante la princesita. Y con sus dedos quiso arrancárselos para darselos a la anciana, pero la oportuna llegada de una patrulla real impidio su sacrificio.
Cuando los reyes vieron a su hija semidesnuda, creyeron morir de dolor.
Pero ella con la sonrrisa más graciosa, les dijo:
-No me compadezcan, queridos padres. Hallé, por fin, lo que tanto buscaba. El sacrificio que he hecho en bien de los necesitados me ha dado la felicidad que siempre anhele. Tanto se emocionó el rey por esa muestra de generosidad de su hija que, desde entonces, dedico gran parte de su riqueza en ayudar a los pobres.
Y cuando el tesorero del reino le notificó que sus arcas estaban exhaustas, le replico: -No importa si quedamos sin dinero. Lo bueno es que, lo que poseíamos, ha dado felicidad a los pobres y eso también nos hace felices.

2 comentarios:

  1. Fue lo primero que leí a los 6 años, recordar es vivir.

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  2. Fue lo primero que leí a los 6 años, recordar es vivir.

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